Y ahora dime ¿qué hago o cómo le explico a los demás que yo me miraba siendo madre únicamente contigo? Hablar de nuestros hijos y de cómo serían, han sido de las conversaciones más íntimas que una persona con vulnerabilidad frágil pudo haber vivido, créeme, el sexo no es intimidad si lo comparas con conversaciones que pueden desnudarte el corazón y generarle orgasmos a la mente.
¿Qué hago ahora si ya no me veo en un futuro cercano casada y menos con hijos sino con tantos planes para mí que pensar en alguien ya no me es una opción?
Tal vez, para muchas mujeres e incluso hombres que me lean, te habrían agradecido porque me has inclinado a eso: a distanciarme y no olvidarme de ti si no que, a aprender a vivir con tu ausencia y a intentar dejar que Dios haga su curso en mi vida.
Pero trata de entenderme; fue un sueño que construí mientras maduraba y luego al conocerte: era querer tener una familia, crecer juntos incluso profesionalmente, apoyarnos en lo económico, lo emocional y lo que pudiera estar fuera de la lógica mientras que tú lavabas los platos y yo sacudía los muebles.
Fue un sueño al que tapicé en las paredes de mi cuarto, les daba nombre a personajes dentro de la historia.
Y ahora ya no hay nada; ahora entiendo lo que sientes cuando solo duermes y no sueñas, ya no hay algo que al despertar pueda recordar y eso fue una perfidia a mi misma.
Tú sabes lo mucho que me gustaba soñar.
Créeme, sacrificar algo que yo creí que había formado parte de mi identidad, fue como una violación a la fe que me tenía.
Ahora soy insegura tal vez no de mi cuerpo (o bueno un poco sí), pero sí de a quien voy conociendo; yo creo que la mayoría de las personas tienen buenas intenciones y sin embargo, termino alejándome antes de que me demuestren sus verdaderas intenciones fueran cuales fueran, quiero ahorrarme un poco de tiempo.
Creéme, ya lo intenté, ser vulnerable a alguien que creí capaz de poder entenderme y con quien creí poder tener una oportunidad para empezar de nuevo…
Exacto, no salieron bien las cosas. Tal vez estaba muy herido de alguna relación pasada para querer arriesgarse de nuevo.

Por mi parte y tal vez, leyendo novelas de la antigua Roma, o de sus dioses o aprendiendo el estilo de escritura de Isabel Allende, descubra algo de mí que había perdido antes de conocerte y mientras eso pasa y hago que pasen cosas en mi vida que me mantengan emocionada, llegue alguien con quien de nuevo tal vez, pueda hacerme sentir la posibilidad de que ser madre de unos pequeños puede ser un regalo, que no es una locura y que ese plan ya no lo vea con miedo o desagrado.
Pero eso sólo Dios, mis listas de música y mis escritos lo saben.
Pero eso, también sólo tú lo sabes.
Aquí te dejo una canción que podrías escuchar mientras lees esto. Una canción en más en la playlist de «Las locuras de mis pestañas» disponible en Spotify
Mis locuras
Quiero compartirte mis locuras y un poquito más. Cada texto refleja una parte de mi mundo, mis pensamientos, emociones y las historias que me inspiran.
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