Y me enteré, tal vez así lo quiso la vida. O tal vez fue coincidencia.
Pero sí me enteré.
Que buscaste unas líneas parecidas a las mías entre un cabello pardo y castaño, una risa que lleva el nombre con la misma inicial que la mía; incluso que esa risa, ahora también te genera sonrisas.
Sí: una figura divertida, tan parecida a la mía que ahora la brisa, que me hizo bailar y con quien compartía las mismas tormentas, susurros y también la playa, se está convirtiendo en su nueva amiga. Ahora se presumen como antes la brisa lo hizo conmigo. Y está bien.
Tal vez buscaste nuevas líneas parecidas a las mías. Tal vez las encontraste.
Pero esas líneas no forman parte de una misma pluma.
Esas líneas, son hechas de una cuyos materiales no son más que plástico mal armado en producción de masa, sacada de algún cajón estancado.
Mi pluma (y no lo digo por enaltecer a su creador, sino desde el orgullo del origen y valor), fue creada lentamente, en la sensibilidad al tallo del oro; 35 pasos realizados a mano.
Así que no.
Creíste encontrar unas líneas iguales a las mías, que si bien, son algo parecidas, no podrán crear mis versos, mis cartas, ni tampoco la pureza de su tinta. Porque estas líneas ya no forman parte ni siquiera de aquella brisa que se asienta en plomo aferrada también a tu historia por amigos que los unen.
Y sabes algo, tampoco me interesa.
No puedo hacer que mis líneas unan puntos que no quieren ser unidos.
No puedo hacer que mis líneas se crucen y hagan más círculos por un viento forzado y mal intencionado.
Y si en mi cabeza cabe; continuaré mi viaje dando buen uso de mi color y mi estructura. Haré las pausas necesarias que me permitan seguir escribiendo no para alguien, si no para mí; que se ha vuelto complicado que alguien armonice mis silencios y se implique entre mis sueños.
Cuidaré con quien firmo sentencias y contratos: no cualquiera merece tampoco mi firma, y no voy a mal gastar el tiempo de otros rostros para que se imaginen un falso “nosotros”.
No. No soy así. No, tampoco sería justo.
Que al final te tendrás que conformar con una “BIC” ya que tú nunca tendrás de nuevo una “Montblanc” porque siéndote franca, tú no supiste utilizarla.
Mis locuras
Quiero compartirte mis locuras y un poquito más. Cada texto refleja una parte de mi mundo, mis pensamientos, emociones y las historias que me inspiran.
Suscribirse
Introduce tu correo electrónico para recibir actualizaciones.
Descubre más desde Vianey Cano
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.